El boxeo mexicano está de luto tras el fallecimiento de Miguel Canto a los 78 años de edad. El ex campeón mundial de peso mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) murió en Mérida, Yucatán, dejando un legado que marcó una época dentro del deporte nacional.
Miguel Ángel Canto Solís, reconocido por su estilo defensivo y precisión en el ring, se consolidó como uno de los máximos exponentes del boxeo mexicano durante la década de los setenta. Su técnica depurada y capacidad para controlar el ritmo de las peleas lo posicionaron como referente internacional en su división.
Nacido en Mérida en 1948, inició su carrera profesional en 1969 y alcanzó la cima en 1975 al conquistar el título mundial mosca del CMB tras vencer al japonés Shoji Oguma. Su reinado se extendió hasta 1979, periodo en el que realizó 15 defensas exitosas del campeonato, cifra que lo ubicó entre los monarcas más sólidos de su categoría.
Apodado el “Pequeño Maestro”, Canto destacó por su disciplina y estrategia sobre el cuadrilátero, cualidades que lo distinguieron de otros campeones de su época. Su trayectoria contribuyó al posicionamiento de México como potencia en las divisiones de menor peso, especialmente en el peso mosca.
Tras su retiro, permaneció vinculado al boxeo y recibió múltiples reconocimientos por su carrera, incluyendo su ingreso al Salón Internacional de la Fama del Boxeo. Su legado perdura como uno de los nombres más representativos del boxeo mexicano a nivel mundial.









